Rugby

Una buena excusa para estar cerca de ellos

Gracias a la paciencia y perseverancia de cada padre, a la experiencia y a los que se fueron sumando, hoy la gloriosa 2010 presenta más de 20 pichones de puma en cancha que la “rompen” cada sábado

 

Todo empezó en el otoño del 2014 cuando el Colegio decidió emprender el lindo camino de hacer Rugby en Los Molinos. Pocas semanas después me encontré acompañando a Pipe, mi hijo, pero en la cancha de Centro Naval haciendo el kick off del primer partido de la 2005, la M9 en aquel momento.

Fueron dos años para mí que compartiendo con otros padres-entrenadores, fuimos viendo cómo nuestros hijos evolucionaban en este deporte tan apasionante mientras hacían nuevos amigos. Hoy, la M12 es un equipo de pequeños grandes jugadores pero, sobretodo, un consolidado grupo de amigos que disfrutan de jugar cada sábado y dejan todo en la cancha, sea cual sea el resultado.

A principios del año pasado tomé la decisión de entrenar a mi hijo menor, Nachito, quien empezaba la M6. A eso se le sumó el desafío que me pidió Ale Jorge de hacerme cargo de la división. El primer sábado me encontré con una bolsa de pelotas número 4 y algunos conos enfrente de enanos de 4 a 5 años, varios colgados de la pierna del padre o madre sin saber mucho cómo empezar. Gracias a la paciencia y perseverancia de cada padre, la experiencia que me transmitió Fer Pueyrredón y varios padres que se fueron sumando como entrenadores, hoy la gloriosa 2010 presenta más de 20 pichones de puma en cancha que la “rompen” cada sábado.

También el año pasado seguí la 2001 (hoy M16). Desde afuera de la cancha escuché con orgullo como padres y entrenadores de equipos contrarios ponderaban la actitud de nuestros chicos, y cuando me tocó ser lineman (dicen que traigo suerte) ver desde adentro como nuestros cracks viven nuestros valores en cada jugada. Varios de estos fenómenos son ejemplo y entrenan a nuestros molinetes.

Mirando para atrás a estos casi cuatro años, Colegio, Comisión Directiva, Exalumnos y Padres tenemos que estar muy orgullosos. Porque si bien la “materia prima” (los chicos y las familias) no podría ser mejor, el rugby ha crecido en Los Molinos, las familias se fueron “ovalando” y nuestros hijos han crecido con y en este lindo deporte.

Mirando para adelante debemos apoyarnos y potenciarnos en lo bueno que se ve cada fin de semana y lo mucho que se hace durante la semana. Este proyecto va a llegar tan lejos como nosotros lo permitamos y los límites a los sueños de los chicos serán solo nuestros propios límites. Es por ello que al Colegio, la Comisión y las familias que hacemos posible el rugby en Los Molinos, nos toca una enorme responsabilidad.

Mientras tanto, los padres que entrenamos y acompañamos a nuestros hijos disfrutamos esta buena excusa para estar cerca de ellos mientras crece nuestro amor por la camiseta.

Vamos Losmo!!!

 

Martín Cittadini

Encargado de la M7