Molinos de Viento
Cuento policial

El caso de los "viejos"

Un cuento policial escrito por Santiago Lescano. 

 

El caso de los “viejos”

        Cuando me tocó resolver este caso, yo era detective en la Policía Federal Argentina (2001).

Una denuncia llegó a la comisaría la mañana del 9 de octubre. Para este caso elegí a mi mejor colaborador y juntos partimos hacia el lugar del hecho, una casa en Barrio Parque.

        Lo que había ocurrido era que después de cenar con una psicóloga, una pareja de ancianos había sido encontrada muerta. La primera persona que vio a los difuntos fue el plomero de la casa, que encontró los cadáveres a la mañana cuando fue a arreglar una tubería del baño de invitados. La persona que se encargó de llamar a la policía fue la mucama.

        Misteriosamente no encontré rastros de sangre, de pelea o de disparos. Así que, no pudieron haber muerto por intento de robo o asesinato.

        Los viejos, antes de la cena se habían peleado con la hija, que desde siempre fue bien sabido cómo codiciaba la herencia que podía recibir si los padres fallecían.

        Los testimonios recibidos indicaban que los sospechosos eran: La hija Lucía, la psicóloga, Lidia, el plomero, Gastón y la mucama, Romina. 

        Según lo que pude averiguar, cada uno de los sospechosos tenía un motivo distinto para haber cometido el asesinato. Gastón, perdió todo su dinero apostando en un casino de Puerto Madero; esto hizo que no pudiera criar a sus 6 hijos. Lucía, estaba enamorada de un inglés y ya venían saliendo por casi 8 meses en secreto, ya que los padres (los viejos) odiaban a los ingleses a tal punto que la desheredarían si se enteraban de esto, ella tenía que deshacerse de sus padres para cobrar la herencia y poder casarse con su novio. Lidia quería obtener la fortuna que se rumoreaba que los viejos poseían. Romina, luego de la muerte de su marido había quedado prácticamente en la calle.

       Todos los sospechosos coincidían en algo, Todos necesitaban y querían la fortuna.

       Evidentemente, la clave estaba en algo que habían ingerido. Los análisis del laboratorio determinaron que tenían pequeños rastros de cianuro en su interior. Pero me preguntaba cómo había llegado (el veneno) a la casa de los viejos.

     Justo entonces, vi algo que llamó mi atención, Lucía le estaba entregando 4 enormes fajos de billetes de $100 a Romina.

     Después de este suceso, comprendí todo. Lo que había sucedido era lo siguiente: Lucía actuó según mis sospechas, le pago a Romina para que depositara el cianuro en la gaseosa que los viejos iban a tomar durante la cena. La psicóloga que era conocedora de lo que Lucía había hecho no bebió ni una gota de gaseosa, bajo el pretexto de ser alérgica al citrato de sodio (un ingrediente muy común en este tipo de bebidas).

      Luego de esto me encargue de que sean inmediatamente trasladadas a Devoto.

FIN