Molinos de Viento
Cuentos de 5°B

Cuentos de terror

Dos alumnos de 5°B nos comparten sus terroríficos cuentos. Si no te da miedo... animáte a leerlos. 

 

LA CASA

Nunca se supo lo que pasaba en esa casa. Algunos decían que  ocho familias habían muerto, otros, que estaba embrujada, yo no les creía nada. “Ja, farsantes, sólo quieren salir en la TV”.Yo me quería desafiar así que le pregunté a Clara si quería venir a conocer la casa, y Clara insistió en que no, ella decía: -No vayamos, ¿qué si nos pasa algo?-, yo le decía que nada iba a pasar. Pero no siempre la suerte está de tu lado. Un día tormentoso, Clara y yo nos adentramos en la casa. La primera parte era sólo un…………”¡¿Dónde está Clara?¡”.

 

 

Yo seguí caminando (muy asustado), de repente sentí que alguien me estaba siguiendo, entonces miré para atrás...no había nadie, para el costado: tampoco, pero empezaba a escuchar un sonido -pum pum,pum pum- cada vez más fuerte… vi una sombra, miré para atrás………¡¿Clara?! pensé que habías muerto. -Claramente no estoy muerta...creo-. Bueno, empezamos devuelta el recorrido, yo la notaba distinta (comía bichos,bueno, capaz tenía hambre) entonces dejé que siguiera sola (parecía que se conocía toda la casa), fui al lugar donde Clara se había caído,encontré una tumba muuuuuy vieja la abrí y encontré a una señora muy vieja con una pata rota y después, todo me vino a la mente. Clara caminaba renga,se conocía toda la casa y comía bichos. Sólo había una explicación: ¡Clara era la bruja! La fui a buscar pero no apareció y alguien me dijo -me descubriste- y no vi más.

Por Pedro Dondo

 

EL SÓTANO

A mí siempre me dieron miedo los sótanos. Sin embargo, papá me dijo que tenía que limpiarlo porque se tenía que ir. Yo, esperando alguna rata o araña, me llevé la escoba y un palo. Entré y escuché un ruido espeluznante. Jalé de la luz y no funcionaba, traté de abrir la ventana pero estaba trabada. Ese fue un mal momento para acordarme de que del lado de adentro no había manija. Llamé a mis 4 amigos para abrirme pero entraron y cerraron la puerta: nos asustamos todos. “Aaaaagghhh” se escuchó. Juan se acordó de que tenía una linterna con poca batería, la prendió y éramos cuatro, se apagó, “aaaaagghhh”, se prendió, éramos tres, se apagó, “aaaaagghhh”, se prendió, éramos dos, se apagó, se calló al piso, “aaaaagghhh”, la agarré, algo se acercó y…

Fin

 

Por Felipe Nolting